Al frente de una sublevación militar, el general Nikos asesina al rey Demetrius y su esposa, coronándose como nuevo monarca. Arius, uno de los pocos oficiales del ejército contrarios al nuevo régimen, parte junto a un grupo de leales en busca del mítico Hércules con el objeto de que les ayude a derrocar a Nikos y, de paso, a liberar a su amada, la princesa Theodora, presa en las mazmorras de palacio dónde ha sido conducida a la espera de que ceda a las pretensiones amorosas del tirano.


